Los crooners: Matt Monro

mattNacido en Londres,Terrence Parsons (1930-1985), más conocido como Matt Monro, es el menor de cinco hermanos. Después de realizar varios trabajos, se alista en el ejército británico con sólo 17 años. Destinado como voluntario en Hong-Kong (por entonces colonia británica), comienza su carrera cantando en anuncios de televisión y con algunas orquestas británicas a comienzos de los años 50. Como ya apuntaba maneras para la canción, se fue presentando a diversos concursos locales de talentos musicales, ganando hasta siete concursos distintos. Tal fue su éxito que en la radio local de Hong-Kong, le dieron un programa musical  titulado “Canta Terry Parsons” a principios de los 50.

En 1953 vuelve a Gran Bretaña. Allí conoce a algunos músicos y lo ponen en contacto con un estudio de grabación, donde pudo grabar su primer sencillo Polka dots and moonbeams. Por esa época combinaba su trabajo diario como conductor de autobuses con la canción. Cantó para varias orquestas, y a la vez iba cambiando su nombre artístico para ver cual sonaba mejor.

En 1957 firmó con DECCA para un disco titulado Blue and sentimental, que fue un gran éxito. Le buscaron un nombre más comercial y por fin dieron con el de Matt Monro.

Con un reconocido sentido del swing, y siguiendo la estela de cantantes como Frank Sinatra, Monro obtuvo sus principales éxitos duante los años 60. Tuvo un gran éxito con las canciones de los anuncios comerciales, las marcas reclamaban su voz para cantar los temas de las distintas firmas. Hasta más de cuarenta a lo largo de su carrera.

En 1958 firma con el productor George  Martin, que estaba impresionado con su voz que tanto le recordaba a Sinatra. El tema You keep me swingin, le proporciona un contrato con la casa de discos Parlaphone. En 1960 con la balada Portrait of my love, llega a ser tercero en las listas británicas durante varios meses. De esta época son tambien sus éxitos My kind of girl o Softly, as I leave you, que se convertiría en su primer éxito en Estados Unidos. En 1962 lanza el álbum Matt Monro sings hoagy Carmichael, donde destaca la canción From Russia with love, que sería la banda original de la película  de James Bond del mismo título de 1963. Su siguiente tema Walk Away, se situa tambien los primeros puestos de Inglaterra y Estados Unidos.

En 1964 la BBC le propone representar al Reino Unido en el Festival de Eurovisión quedando en 2º lugar con el tema I love the things. Tras Eurovisión y el éxito de sus temas, se convierte en una estrella en Estados Unidos, multiplicandose sus conciertos por todo el mundo.

Con el tema Born Free de la película Nacida Libre, con música de John Barry, gana el Oscar a la mejor canción en el año 1966.

Graba sus canciones en español, pensando en el público hispano y con el tema Alguien cantó consigue un disco de platino. En 1965 versiona Yesterday, el famoso tema de Los Beatles, siendo un éxito en las listas americanas.

En la década de los 70, se convierte en el mejor vocalista masculino del Reino Unido y trabaja con compositores como Quincy Jones, Henry Mancini, Mantovani y con la Orquesta Filarmónica de Londres. Con su versión de My Way de Sinatra, fue record de ventas, y en 1976 llegó a cantar en el jubileo de los 25 años de la reina Isabel de Inglaterra la canción Walk away.

En 1980 con el álbum Heartbreakers, consigue un disco de oro, recibiendo muy buenas críticas en plenos años 80, manteniendose fiel a su estilo y a su público.

El crooner se encontraba en plena forma, haciendo giras por todo el mundo cuando la enfermedad acaba con sus vida en 1984.

Casado dos veces y con tres hijos, Matt Monro fue un clásico de las baladas, con una voz elegante e inconmensurable. Todo un crooner. En 2005 se lanzaron al mercado un recopilatorio de sus éxitos de siempre que arrasaron en ventas.

A día de hoy es fuente de inspiración de grandes crooners de la actualidad.

 

 

La canción del verano: Parte II

La música Francesa también tenía su lugar y de sus cantantes recuerdo y sobre todo por culpa del “plato garrard”, a Charles Adnavour con sus melancólicas Venecia sin ti (1964), La boheme (1966). Adamo con Mis manos en tu cintura (1967) y Gilbert Becaud Nathalie (1965) y la tan conocida Et maintenant (1961), que mis padres ponían al anochecer. Y aunque no comprendía tanto esas melodías, por ser mas intimas, por así decirlo, cuando me hice un poco mas adulta y al escucharlas de nuevo, me puse a trabajar para almacenarlas en mi memoria de canciones para toda la vida.

En España surgen grupos de música Pop, pensados para acumular éxitos veraniegos. Quien no recuerda a Formula V y su canción Tengo tu amor (1968), que enseguida los alzó como grupo revelación, Cuentame (1969), Vacaciones de verano (1972), Eva María (1973) y La fiesta de Blas (1974); todas ellas pegadizas, imposible no acordarse.

Otra canción de la época estival que me trae grandes recuerdos es la interpretada por el grupo Los Diablos, que en 1970 nos hicieron bailar y cantar con su pegadizo tema Un rayo de sol. En esta época, lo normal era que las canciones de los grupos españoles se cantaran en español, pero en 1968 la canción Ponte de rodillas (cantada en inglés) del grupo de rock Los Canarios, se convirtió en la primera “canción del verano” propiamente dicha. Logicamente no entendía nada de la letra, pero eso daba igual, ya que el ritmo pegadizo y bailón hacía que la letra fuera lo de menos.

En los principios de los ´70 comienza a sonar el grupo holandes Shocking Blue con la canción Venus (1969), que me hacía bailar a un ritmo desenfrenado muy popero. La canción fue versionada muchas veces, pero quizá la del grupo Bananarama en 1986 es la que más nos suene en la actualidad.

De Londres nos llegaba música pop muy comercial, y los discos de los cantantes y grupos se vendían como rosquillas, sólo con citar a los Beatles, enseguida nos ponemos a cantar o simplemente a tararear muchas de sus canciones, desde Love me do (1962), Can´t buy me love (1964), Eleanor Rigby (1966)… hasta llegar al Let it be (1970), todas y cada una de ellas siguen presentes en mi memoria y me llevan a momentos pasados y también presentes.

También desde Londres me llegaban los ritmos más roqueros de The Rolling Stones, y una canción que siempre me lleva a mi juventud: Angie (1973), una hermosa balada algo alejada del típico ritmo de los Stones.

Y como olvidar a Barry White y su orquesta y su inolvidable éxito instrumental Love´s theme (1974).

La canción del verano: Parte I

Una que ya tiene unos años, y ha vivido unas cuantas “canciones del verano”, se pone a recordar todas las melodías que pasaron por su vida, y se da cuenta que independientemente de las llamadas “canciones del verano” y otras tantas “canciones de invierno”, las melodías son de “todo el año”. Es decir que uno las escucha en el estío, porque se editan en esa época, pero si de verdad son buenas o muy buenas perdurarán a lo largo de toda nuestra vida. Podría citar tantas que mi cabeza no para de girar y girar para ponerlas en un orden coherente.

Recuerdo especialmente a Petula Clark y su Downtown, que aunque es de 1964, sonó y sonó a lo largo de varios lustros y aún hoy en día podemos escucharla en alguna emisora de radio.

Otra estrella juvenil de la época, y con cara de pillo es Rita Pavone, con canciones como Que me importa el mundo (1964) y Cuore (1963), supo encandilar a los jóvenes en la  época de los guateques. Yo la conocí años más tarde  por “culpa de la tele”. Si bien es cierto que en mi casa mis padres ponían todas estas músicas en su tocadiscos con su plato garrard y su aguja de diamante.

De EE.UU, nos llegaban ritmos californianos y surferos con grupos como los Beach Boys, con temas como Good Vibrations (1966), que sonó (y suena) en las emisoras durante mucho tiempo. De la misma época suena el California dreamin (1966) del grupo The Mamas & the Papas.

Dos años mas tarde sorprende un jovencito Tom Jones y su Delilah (1968); en esa época mi memoria ya empezaba a archivar las melodías. Con mi comediscos de color rojo en bandolera, que además se podía llevar a cualquier sitio ¡fardaba un montón!… Ya empezaba a escuchar mi propia música.

En los años sesenta, empieza a despuntar la musica pop española, con grupos tan conocidos como Los Bravos y con canciones tan pegadizas como  Black is Black (1966), que acabó siendo éxito internacional, Los chicos con las chicas (1967) y Bring a Little Lovin’ (1968). Y yo que aún no levantaba mucho del suelo estaba encandilada con los chicos y sus melodías.

Pero si tengo una canción que yo considero del verano con mayúsculas es el tema de Los Payos y su María Isabel (1969). No paraba de sonar en la radio y mis recuerdos de los domingos a pleno sol y dentro del coche (que era como una bomba de calor) camino de la playa, son inmejorables.

Mucho más tarde, siendo ya adolescente, conocí a otro grupo español con una calidad interpretativa que superaba a otros grupos de la época, me estoy refiriendo a Los Pequeniques. Casi toda su discografia es intrumental  y en ella podemos destacar Cerca de las estrellas (1969) y Hilo de seda (1966).

Muchos han sido los grupos españoles de los ´60 que nos han dejado memorables canciones que todos recordamos, algunas no por su calidad, pero sí por sus temas pegadizos y alegres. De Los Brincos conocidos como los “Beatles españoles”, quien no recuerda las canciones Flamenco (1965), Lola (1966) o Un sorbito de champan (1965), a mi me cogieron un poco pequeña, pero en cuanto tuve edad de los guateques, aún sonaban sus melodias.

Sin olvidar por supuesto al genial Nino Bravo muerto dramáticamente en un accidente de coche a los 28 años. Con esa voz de Tenor Dramático y con sus baladas románticas que aún hoy en día siguen sonando y con las cuales se le sigue recordando. Canciones que hoy se han convertido ya en un clásico de la canción española, por citar algunas de sus muchas baladas tenemos Te quiero te quiero (1970), Un beso y una flor (1972) y ese himno a la libertad que es Libre (1972) y todo esto sin olvidar su canción póstuma titulada America, America (1973)