La canción del verano: Parte IV

bola1… Y en esto conocí las discotecas. !Qué cambio con respecto a las pequeñas boîtes!. Las discotecas, generalmente eran grandes espacios situados en sótanos de los edificios de las zonas más emblemáticas de las ciudades, la gente ya no era la que conocíamos de siempre, había de todo un poco. La música que se escuchaba aún se podía “dividir” entre lentas, para bailar agarrado o rápidas para bailar a tu rollo.
La música también iba evolucionando… de entre las bailables como así se llamaban recuerdo a los Gibson Brothers con su tema Cuba (1979), con su estribillo pegadizo en castellano que todos coreábamos, a la que siguió en 1980 el tema Que será mi vida, de características similares al anterior. Otro que se oía mucho era el cantante italiano Pino  D´angio, con su tema Ma quale idea (1980), ritmo pegadizo con un cierto tonillo sarcástico y con una voz muy italiana, lo cierto es que los italianos siempre me gustaron y triunfaron mucho, tanto con las baladas como con las discotequeras.
Y seguimos con los ritmos discotequeros de los que triunfaban todo el año: Blondie con su canción Call me (1980), de ritmo desenfrenado y que además pertenecía a la banda sonora de la película American gigolo que triunfaba en ese momento, con un joven Richard Gere de protagonista.


A finales de los ´70 y mediados de los ´80, surge un movimiento que en sí englobaba a varios géneros musicales la New Wave. De esta fábrica de hacer música podría nombrar incontable grupos y cantantes. Es tan amplio el término, que no tendría espacio para nombrar sus canciones, por citar alguno de los que más oía, aquí van unas cuantas: Roxy Music y su More than this (1982), The Buggles con su Video killed the radio star (1980), Madness y su alocado One step beyond (1979).


Hay grupos de los que aún conservo discografía esencial y que oigo repetidamente sin cansarme como por ejemplo a Simple Minds, Spandau Ballet, o los Tears for fears, sin olvidarme de Eurytmics o de los Pet shop boys.
Pero no creáis que me olvido de España. Aquí también llegó la New Wave en forma del genial Tino Casal con sus estilismos irrepetibles y con canciones como Billy boy (1981), Embrujada (1983), o la fabulosa Eloise (1987) cantada a pleno pulmón como diría mi madre, y que yo recordaba de oírla de pequeña cantada por Barry Ryan en 1968.


Los grupos La Unión con sus canciones Vivir al este del edén o Maracaibo, ambas de 1988, Los Secretos con los hermanos Urquijo a la cabeza y con canciones como Déjame (1981), Todo sigue igual (1982). Y no me voy a olvidar de Mecano y su primera etapa más tecno, con canciones como Hoy no me puedo levantar (1981), Me cole en una fiesta o Maquillaje (1982) o Barco a Venus (1983), por citar algunas de esta primera etapa.

Recuerda que todos estos discos están disponibles en nuestras bibliotecas municipales.

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La canción del verano: Parte III

El Festival de Eurovisión, celebrado todos los años al comienzo de la primavera, era todo un acontecimiento musical, todos nos poníamos delante del televisor, esperando que ganase España… y sucedió en 1968.

La cantante Massiel con su tema La,la,la, se alzó por encima (1 punto) del representante inglés Cliff Richard. Todos cantamos el la,la,la de Massiel, no sólo ese verano sino muchos más. Al año siguiente (1969) España tuvo que repartir el premio con otros tres paises, pero Salomé también será recordada por su Vivo cantando.

En casa se escuchaba mucho a Raphael, el cantante de Linares, que ya era muy popular, recuerdo especialmente las canciones Yo soy aquel (1966), y Hablemos del amor (1968), con las que participó en el Festival de Eurovisión del ´66 y ´67 respectivamente. En aquellos años era nuestro cantante más internacional, y no paraba de sonar en la radio o en programas de la televisión.

Otro de los grupos que sonaba por aquellas fechas es el dúo americano Simon y Garfunkel, suyas son canciones tan oidas como The sound of silence (1966) o la archi conocida Bridge over troubled water (1970).

En el verano del ´73. Me regalaron el Lp del grupo americano Carpenters The singles 1969-1973 (1973)  que contenía sus éxitos hasta ese momento y a día de hoy es uno de mis discos de cabecera.

La película Fiebre del sábado noche (1978), va a marcar un antes y un después en el campo musical. El grupo inglés Bee Gees, que llevaba produciendo música desde los ´60, edita la banda sonora de la película y comienza lo que en música se conoce como la era disco. Cualquiera de las canciones del álbum tanto las llamadas rápidas como las también llamadas lentas, ocupan mucho espacio en mi memoria discográfica, y se bailaron en las discotecas hasta la saciedad. Inmenso disco.

La película Grease (1978) nos dejó a todos unas cuantas melodías imborrables como la interpretada por Travolta Summer Night, o la interpretada por Olivia Newton John  Hopelessley devoted to you, tanto una como otra eran consideradas como canciones lentas, aunque en la banda sonora hay otras canciones memorables con mucho más ritmo.

Ya estábamos inmersos en la música anglosajona. Y llega la época pre-discotequera, es decir las pequeñas boites, sitios donde tomar una copa, escuchar música y poder bailar. Generalmente en ellas nos reuníamos las pandillas, y con una o dos, según el espacio ya llenábamos el local. El lugar se prestaba para la música lenta, para bailar en pareja, y de esa época recuerdo el buen ambiente “pandillero” y algunos de mis mejores baladas. Las bandas de música eran las grandes protagonistas, de ellos recuerdo muy especialmente al grupo americano Boston y su canción More than a feeling (1976), a los californianos Eagles y su Hotel California (1976), a los suecos ABBA, ganadores del Festival de Eurovisión en 1974 con Waterloo con su estilo pop glam, que nos hacía bailar como locos. Y como no olvidarse del grupo britanico Queen, con su generosa mezcla de estilos. Su Rapsodia Bohemia (1975), está considerada como una de las mejores canciones del panorama musical.