Los crooners: Nino Bravo

Luis Manuel Ferri Llopis (1944-1973), más conocido como Nino Bravo, fue y sigue siendo uno de nuestros crooners más representativos del panorama musical español. Su muerte, acaecida cuando sólo contaba 28 años, no hizo más que aumentar la mitificación del ídolo.

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Luis Manuel comienza a trabajar a los 16 años en una joyeria valenciana, trabajo que compagina con su afición al canto. En 1962 funda el grupo Los Hispánicos con  Félix Sánchez y Salvador Aranda, el trio enseguida se hizo muy popular, actuando en  bailes y verbenas de la época. El grupo se disolvió pronto ya que sus compañeros decidieron que la música no era lo suyo.

La voz  de tenor dramático, potente y lírica, destaca en unos momentos en que la industria musical española  se encontraba huérfana de voces. En manos de managers locales y de su primer compositor: Manuel Alejandro, Luis Manuel no tarda en encontrar compañía discográfica.

Su primer mánager Miguel Siurán, lo bautiza con el pegadizo nombre de Nino Bravo. Pero sus comienzos no fueron fáciles. Su primer sencillo fue con las canciones Como todos y Es el viento de Manuel Alejandro, canciones que no le iban nada. Acude al festival de la canción de Barcelona con el tema No debo pensar en ti, donde fue eliminado.

En 1969 el compositor Augusto Algueró entra en la vida del cantante y viene dispuesto a quedarse. Le compone la canción Te quiero, te quiero, y Nino consigue con ella un éxito arrollador siendo elegida canción del verano.

Participa en la selección para Eurovisión en dos ocasiones. La primera en 1970 con la canción Esa será mi casa, que no consiguió llegar a la final, ganando Julio Iglesias con el tema Gwendolyne. Y para representar a España en 1971 con el programa Pasaporte a Dublín, con cantantes como Rocío Jurado y Karina entre otros.

Finalmente Karina ganaría con la canción En un mundo nuevo, quedando en segunda posición en Dublín.

Del trabajo de Nino con los compositores Pablo Herrero y José Luis Armenteros, quedan para el recuerdo las canciones Un beso y una flor y Libre, convertidos en auténticos himnos. La letra de la canción Libre, está inspirada en la historia de Peter Fechter, la primera persona que perdió la vida intentando saltar el muro de Berlín en 1962, tan sólo un año después de su construcción.

De entre todas sus canciones cabe destacar a parte de las nombradas los temas Noelia, Mi tierra, Mi gran amor, Esa será mi casa, y el tema póstumo América, América.

En 1971 se casa con Amparo Martínez Gil, con la que tuvo dos hijas. El 16 de Abril de 1973 el coche en el que viajaba Nino con tres personas más, se sale de la carretera y das tres vueltas de campana. Nino fallece de camino al sanatorio.

La temprana muerte de Nino Bravo lo convierte en mito casi al instante. En tan sólo cuatro años de vida artística, logra lo que otros necesitan años. Es imposible encontrar una sola mancha en su vida, tanto en la artística como en la humana. Triunfa casi enseguida, aunque con esfuerzo; se casa y tiene hijos pronto. Todo el mundo habla bien de él, parece que todo le sonríe, sin embargo la muerte le llega pronto.

En el Catálogo de las Bibliotecas Municipales puedes consultar la disponibilidad de mucha de su discografía:

  • Un beso y una flor
  • Todo Nino : la obra completa
  • Todos los Nº 1 de Nino Bravo
  • Nino Bravo: sus 50 mejores canciones
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La canción del verano: Parte IV

bola1… Y en esto conocí las discotecas. !Qué cambio con respecto a las pequeñas boîtes!. Las discotecas, generalmente eran grandes espacios situados en sótanos de los edificios de las zonas más emblemáticas de las ciudades, la gente ya no era la que conocíamos de siempre, había de todo un poco. La música que se escuchaba aún se podía “dividir” entre lentas, para bailar agarrado o rápidas para bailar a tu rollo.
La música también iba evolucionando… de entre las bailables como así se llamaban recuerdo a los Gibson Brothers con su tema Cuba (1979), con su estribillo pegadizo en castellano que todos coreábamos, a la que siguió en 1980 el tema Que será mi vida, de características similares al anterior. Otro que se oía mucho era el cantante italiano Pino  D´angio, con su tema Ma quale idea (1980), ritmo pegadizo con un cierto tonillo sarcástico y con una voz muy italiana, lo cierto es que los italianos siempre me gustaron y triunfaron mucho, tanto con las baladas como con las discotequeras.
Y seguimos con los ritmos discotequeros de los que triunfaban todo el año: Blondie con su canción Call me (1980), de ritmo desenfrenado y que además pertenecía a la banda sonora de la película American gigolo que triunfaba en ese momento, con un joven Richard Gere de protagonista.


A finales de los ´70 y mediados de los ´80, surge un movimiento que en sí englobaba a varios géneros musicales la New Wave. De esta fábrica de hacer música podría nombrar incontable grupos y cantantes. Es tan amplio el término, que no tendría espacio para nombrar sus canciones, por citar alguno de los que más oía, aquí van unas cuantas: Roxy Music y su More than this (1982), The Buggles con su Video killed the radio star (1980), Madness y su alocado One step beyond (1979).


Hay grupos de los que aún conservo discografía esencial y que oigo repetidamente sin cansarme como por ejemplo a Simple Minds, Spandau Ballet, o los Tears for fears, sin olvidarme de Eurytmics o de los Pet shop boys.
Pero no creáis que me olvido de España. Aquí también llegó la New Wave en forma del genial Tino Casal con sus estilismos irrepetibles y con canciones como Billy boy (1981), Embrujada (1983), o la fabulosa Eloise (1987) cantada a pleno pulmón como diría mi madre, y que yo recordaba de oírla de pequeña cantada por Barry Ryan en 1968.


Los grupos La Unión con sus canciones Vivir al este del edén o Maracaibo, ambas de 1988, Los Secretos con los hermanos Urquijo a la cabeza y con canciones como Déjame (1981), Todo sigue igual (1982). Y no me voy a olvidar de Mecano y su primera etapa más tecno, con canciones como Hoy no me puedo levantar (1981), Me cole en una fiesta o Maquillaje (1982) o Barco a Venus (1983), por citar algunas de esta primera etapa.

Recuerda que todos estos discos están disponibles en nuestras bibliotecas municipales.

La canción del verano: Parte III

El Festival de Eurovisión, celebrado todos los años al comienzo de la primavera, era todo un acontecimiento musical, todos nos poníamos delante del televisor, esperando que ganase España… y sucedió en 1968.

La cantante Massiel con su tema La,la,la, se alzó por encima (1 punto) del representante inglés Cliff Richard. Todos cantamos el la,la,la de Massiel, no sólo ese verano sino muchos más. Al año siguiente (1969) España tuvo que repartir el premio con otros tres paises, pero Salomé también será recordada por su Vivo cantando.

En casa se escuchaba mucho a Raphael, el cantante de Linares, que ya era muy popular, recuerdo especialmente las canciones Yo soy aquel (1966), y Hablemos del amor (1968), con las que participó en el Festival de Eurovisión del ´66 y ´67 respectivamente. En aquellos años era nuestro cantante más internacional, y no paraba de sonar en la radio o en programas de la televisión.

Otro de los grupos que sonaba por aquellas fechas es el dúo americano Simon y Garfunkel, suyas son canciones tan oidas como The sound of silence (1966) o la archi conocida Bridge over troubled water (1970).

En el verano del ´73. Me regalaron el Lp del grupo americano Carpenters The singles 1969-1973 (1973)  que contenía sus éxitos hasta ese momento y a día de hoy es uno de mis discos de cabecera.

La película Fiebre del sábado noche (1978), va a marcar un antes y un después en el campo musical. El grupo inglés Bee Gees, que llevaba produciendo música desde los ´60, edita la banda sonora de la película y comienza lo que en música se conoce como la era disco. Cualquiera de las canciones del álbum tanto las llamadas rápidas como las también llamadas lentas, ocupan mucho espacio en mi memoria discográfica, y se bailaron en las discotecas hasta la saciedad. Inmenso disco.

La película Grease (1978) nos dejó a todos unas cuantas melodías imborrables como la interpretada por Travolta Summer Night, o la interpretada por Olivia Newton John  Hopelessley devoted to you, tanto una como otra eran consideradas como canciones lentas, aunque en la banda sonora hay otras canciones memorables con mucho más ritmo.

Ya estábamos inmersos en la música anglosajona. Y llega la época pre-discotequera, es decir las pequeñas boites, sitios donde tomar una copa, escuchar música y poder bailar. Generalmente en ellas nos reuníamos las pandillas, y con una o dos, según el espacio ya llenábamos el local. El lugar se prestaba para la música lenta, para bailar en pareja, y de esa época recuerdo el buen ambiente “pandillero” y algunos de mis mejores baladas. Las bandas de música eran las grandes protagonistas, de ellos recuerdo muy especialmente al grupo americano Boston y su canción More than a feeling (1976), a los californianos Eagles y su Hotel California (1976), a los suecos ABBA, ganadores del Festival de Eurovisión en 1974 con Waterloo con su estilo pop glam, que nos hacía bailar como locos. Y como no olvidarse del grupo britanico Queen, con su generosa mezcla de estilos. Su Rapsodia Bohemia (1975), está considerada como una de las mejores canciones del panorama musical.

La canción del verano: Parte II

La música Francesa también tenía su lugar y de sus cantantes recuerdo y sobre todo por culpa del “plato garrard”, a Charles Adnavour con sus melancólicas Venecia sin ti (1964), La boheme (1966). Adamo con Mis manos en tu cintura (1967) y Gilbert Becaud Nathalie (1965) y la tan conocida Et maintenant (1961), que mis padres ponían al anochecer. Y aunque no comprendía tanto esas melodías, por ser mas intimas, por así decirlo, cuando me hice un poco mas adulta y al escucharlas de nuevo, me puse a trabajar para almacenarlas en mi memoria de canciones para toda la vida.

En España surgen grupos de música Pop, pensados para acumular éxitos veraniegos. Quien no recuerda a Formula V y su canción Tengo tu amor (1968), que enseguida los alzó como grupo revelación, Cuentame (1969), Vacaciones de verano (1972), Eva María (1973) y La fiesta de Blas (1974); todas ellas pegadizas, imposible no acordarse.

Otra canción de la época estival que me trae grandes recuerdos es la interpretada por el grupo Los Diablos, que en 1970 nos hicieron bailar y cantar con su pegadizo tema Un rayo de sol. En esta época, lo normal era que las canciones de los grupos españoles se cantaran en español, pero en 1968 la canción Ponte de rodillas (cantada en inglés) del grupo de rock Los Canarios, se convirtió en la primera “canción del verano” propiamente dicha. Logicamente no entendía nada de la letra, pero eso daba igual, ya que el ritmo pegadizo y bailón hacía que la letra fuera lo de menos.

En los principios de los ´70 comienza a sonar el grupo holandes Shocking Blue con la canción Venus (1969), que me hacía bailar a un ritmo desenfrenado muy popero. La canción fue versionada muchas veces, pero quizá la del grupo Bananarama en 1986 es la que más nos suene en la actualidad.

De Londres nos llegaba música pop muy comercial, y los discos de los cantantes y grupos se vendían como rosquillas, sólo con citar a los Beatles, enseguida nos ponemos a cantar o simplemente a tararear muchas de sus canciones, desde Love me do (1962), Can´t buy me love (1964), Eleanor Rigby (1966)… hasta llegar al Let it be (1970), todas y cada una de ellas siguen presentes en mi memoria y me llevan a momentos pasados y también presentes.

También desde Londres me llegaban los ritmos más roqueros de The Rolling Stones, y una canción que siempre me lleva a mi juventud: Angie (1973), una hermosa balada algo alejada del típico ritmo de los Stones.

Y como olvidar a Barry White y su orquesta y su inolvidable éxito instrumental Love´s theme (1974).

La canción del verano: Parte I

Una que ya tiene unos años, y ha vivido unas cuantas “canciones del verano”, se pone a recordar todas las melodías que pasaron por su vida, y se da cuenta que independientemente de las llamadas “canciones del verano” y otras tantas “canciones de invierno”, las melodías son de “todo el año”. Es decir que uno las escucha en el estío, porque se editan en esa época, pero si de verdad son buenas o muy buenas perdurarán a lo largo de toda nuestra vida. Podría citar tantas que mi cabeza no para de girar y girar para ponerlas en un orden coherente.

Recuerdo especialmente a Petula Clark y su Downtown, que aunque es de 1964, sonó y sonó a lo largo de varios lustros y aún hoy en día podemos escucharla en alguna emisora de radio.

Otra estrella juvenil de la época, y con cara de pillo es Rita Pavone, con canciones como Que me importa el mundo (1964) y Cuore (1963), supo encandilar a los jóvenes en la  época de los guateques. Yo la conocí años más tarde  por “culpa de la tele”. Si bien es cierto que en mi casa mis padres ponían todas estas músicas en su tocadiscos con su plato garrard y su aguja de diamante.

De EE.UU, nos llegaban ritmos californianos y surferos con grupos como los Beach Boys, con temas como Good Vibrations (1966), que sonó (y suena) en las emisoras durante mucho tiempo. De la misma época suena el California dreamin (1966) del grupo The Mamas & the Papas.

Dos años mas tarde sorprende un jovencito Tom Jones y su Delilah (1968); en esa época mi memoria ya empezaba a archivar las melodías. Con mi comediscos de color rojo en bandolera, que además se podía llevar a cualquier sitio ¡fardaba un montón!… Ya empezaba a escuchar mi propia música.

En los años sesenta, empieza a despuntar la musica pop española, con grupos tan conocidos como Los Bravos y con canciones tan pegadizas como  Black is Black (1966), que acabó siendo éxito internacional, Los chicos con las chicas (1967) y Bring a Little Lovin’ (1968). Y yo que aún no levantaba mucho del suelo estaba encandilada con los chicos y sus melodías.

Pero si tengo una canción que yo considero del verano con mayúsculas es el tema de Los Payos y su María Isabel (1969). No paraba de sonar en la radio y mis recuerdos de los domingos a pleno sol y dentro del coche (que era como una bomba de calor) camino de la playa, son inmejorables.

Mucho más tarde, siendo ya adolescente, conocí a otro grupo español con una calidad interpretativa que superaba a otros grupos de la época, me estoy refiriendo a Los Pequeniques. Casi toda su discografia es intrumental  y en ella podemos destacar Cerca de las estrellas (1969) y Hilo de seda (1966).

Muchos han sido los grupos españoles de los ´60 que nos han dejado memorables canciones que todos recordamos, algunas no por su calidad, pero sí por sus temas pegadizos y alegres. De Los Brincos conocidos como los “Beatles españoles”, quien no recuerda las canciones Flamenco (1965), Lola (1966) o Un sorbito de champan (1965), a mi me cogieron un poco pequeña, pero en cuanto tuve edad de los guateques, aún sonaban sus melodias.

Sin olvidar por supuesto al genial Nino Bravo muerto dramáticamente en un accidente de coche a los 28 años. Con esa voz de Tenor Dramático y con sus baladas románticas que aún hoy en día siguen sonando y con las cuales se le sigue recordando. Canciones que hoy se han convertido ya en un clásico de la canción española, por citar algunas de sus muchas baladas tenemos Te quiero te quiero (1970), Un beso y una flor (1972) y ese himno a la libertad que es Libre (1972) y todo esto sin olvidar su canción póstuma titulada America, America (1973)